miércoles, 18 de noviembre de 2009


HISTORIA DE LA ASTRONOMÍA
La Astronomía nació casi al mismo tiempo que la humanidad. Los hombres primitivos ya se maravillaron con el espectáculo que ofrecía el firmamento y los fenómenos que allí se presentaban. Ante la imposibilidad de encontrarles una explicación, estos se asociaron con la magia, buscando en el cielo la razón y la causa de los fenómenos sucedidos en la Tierra. Esto, junto con la superstición y el poder que daba el saber leer los destinos en las estrellas dominarían las creencias humanas por muchos siglos.

Muchos años de observación sentaron las bases científicas de la Astronomía con explicaciones más aproximadas sobre el universo. Sin embargo, las creencias geocentristas apoyadas por los grupos religiosos y políticos impusieron durante muchos siglos un sistema erróneo, impidiendo además el análisis y estudio de otras teorías.

Hoy, la evolución y difusión de las teorías científicas han llevado a la definitiva separación entre la superstición (astrología) y la ciencia (Astronomía). Esta evolución no ha ocurrido pacíficamente, muchos de los primeros astrónomos "científicos" fueron perseguidos y juzgados.

En esta sección buscamos las bases y las claves que han conducido a la humanidad hasta los conocimientos astronómicos actuales:

Astronomía: ¿magia, religión, ciencia?
Astronomía clásica
La Astronomía en otras culturas
La Astronomía científica

Videos:
http://www.youtube.com/watch?v=8z-XJBgLYGU
http://www.youtube.com/watch?v=cXhEpd19eBI&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=j7DPyYnfliQ&feature=related



TEORÍAS:

- Teoría geocentrica

  • Teoría heliocéntrica: Es la hipótesis más simple o básica sobre la ubicación de la tierra. Como su nombre bien lo dice, es la teoría que plantea que la tierra es el centro y los planetas giran entorno a ella (geo: tierra; centrismo: centro). Este era el modelo de Aristóteles Hasta el siglo XVI.

Pero la teoría de Aristóteles no explicaba el hecho de que el sol, Venus, Martes, Júpiter y la luna aparecieran más brillantes y cercanas a la tierra y otras veces más lejanas. Por este motivo Claudio Ptolomeo resolvió las dificultades que exponía la teoría anterior.

El modelo astronómico Ptolemaico

El modelo geocéntrico fue caracterizado y completado por Claudio Ptolomeo (138-180 d. C.). Este astrónomo y matemático de origen griego estructuró el sistema y solucionó en parte el problema de la posición de la tierra, los planetas, la luna y el sol. Ajustar las complicadas trayectorias (no circulares) de los planetas fue la tarea de Ptolomeo. En su obra el Almagesto Ptolomeo introdujo el sistema de Epiciclos y Deferentes. Un planeta se caracteriza por tener dos movimientos ligados; uno de ellos es un epiciclo o trayectoria circular alrededor de un punto central el cual a su vez gira en torno de la Tierra en una trayectoria también circular denominada deferente.

Teoría Heliocéntrica:

En el siglo III a.C. Aristarco de Samos planteó un esquema distinto al anterior; Aristarco expone la siguiente idea: El sol es el centro del universo y los planetas se mueven sobre órbitas alrededor de éste.

Sobre Aristarco sólo quedan los comentarios hechos por Arquimides.

La hipótesis de Aristarco no tuvo mayor relevancia, pero fue una importante base para los estudios de Copérnico. Dieciocho siglos después Copérnico se da a la luz siguiendo las ideas de Aristarco:

Copérnico. La alternativa heliocentrista

En 1543 (el mismo año de su muerte), el clérigo, astrónomo y pensador neoplatónico polaco Nicolás Copérnico publica en Nuremberg su libro De revolutionibus orbium caelestium. El De revolutionibus fue escrito por Copérnico con el objeto de solucionar algunos defectos de la astronomía tradicional, de los que destacamos básicamente tres:

- El callejón en que se hallaba la astronomía medieval, pues según el modelo Ptolemaico, resultaba cada vez más complicado ajustar la teoría con los nuevos datos observacionales: se necesitaban ya más de 80 epiciclos para describir las trayectorias planetarias, de manera que a partir de las mejoras de las observaciones, en vez de haberse resuelto los problemas, se había, en palabras del propio Copérnico, "engendrado un monstruo".

- La no sistematicidad del modelo ptolemaico, pues éste debía tratar de un modo distinto a cada planeta, lo que iba en detrimento de la unidad y la armonía del conjunto.

- La artificialidad de algunos conceptos, como el de punto ecuante, un punto situado fuera del centro de la deferente respecto al cual el movimiento es uniforme- que en vez de explicar la uniformidad de los movimientos planetarios, la violenta.

Todo esto chocaba con el convencimiento de Copérnico de que el Universo, por ser obra divina, debería estar regido por unas leyes matemáticas lo más simples posibles y que tanto la distribución de los astros como sus movimientos debían constituir una unidad armónica y sistemática.

Las innovaciones copernicanas

  • La Tierra no está en el centro del Universo, es un planeta.

  • En el centro del universo está, inmóvil, el Sol.

  • Los planetas, con las esferas que los transportan, giran alrededor del Sol según el siguiente orden: Mercurio, Venus, La Tierra, Marte, Júpiter y Saturno.

  • La Luna no gira directamente alrededor del Sol, sino de la Tierra.

  • La Tierra está afectada por tres movimientos: rotación, traslación y un tercer movimiento anual del eje de rotación terrestre con objeto de mantenerlo paralelo a sí mismo.

  • La esfera de las estrellas fijas es inmóvil y está muchísimo más alejada de lo que exige el geocentrismo, lo cual explica que no se observe paralaje estelar.

De este modo, Copérnico consigue explicar de forma diferente una serie de fenómenos astronómicos como:

- Muchos de los movimientos que se observan en el Cielo no son propios de éste, sino que son el reflejo de los que efectúa la Tierra. Así, la revolución diaria de la bóveda celeste es una consecuencia óptica de la rotación de la Tierra y el movimiento anual del Sol lo es de su traslación.

- Los movimientos retrógrados de los planetas son una simple apariencia óptica derivada de sus movimientos directos y de la traslación terrestre. Este fenómeno se explica así de manera simple sin necesidad de ningún artificio: cuando se ve retrogradar un planeta, no es que éste cambie el sentido de su marcha, sino que la Tierra, desde la cual lo observamos, lo adelanta o es adelantada por el planeta (dependiendo si se trata de un planeta exterior o interior), debido a la diferente amplitud de su órbita y, por eso, parece que aquél vaya hacia atrás.

Teoría de Tycho Brahe

El astrónomo danés Tico Brahe (1546-1601) intentó comprobar por la observación, con instrumentos astronómicos mucho mejores que los que había tenido Copérnico, si era cierto que la Tierra se movía alrededor del sol.

Partió de la idea de que, si de verdad la Tierra se mueve dando una vuelta al sol cada año, se debería notar un cambio en la posición de las estrellas según la estación del año. Por efecto de la perspectiva, cuando estamos mirando a una estrella desde la derecha del sol, se debería ver la estrella un poco más a la izquierda que seis meses antes, cuando estábamos mirando desde el otro lado de la órbita.

Pero si la Tierra está quieta, las estrellas siempre se verán en el mismo sitio.

Sus observaciones de las estrellas con instrumentos de alta precisión le convencieron de que las estrellas siempre se veían en el mismo sitio. Razonó que, Copérnico si tenía razón, pero la distancia a las estrellas era tan grande que él no la podía medir, debía ser unas tres mil veces mayor que la distancia de la Tierra al sol, como mínimo.

Brahe también había medido el diámetro aparente de las estrellas con sus instrumentos, y sacó como conclusión de esas mediciones que la distancia a las estrellas de primera magnitud era unas dos mil veces mayor que su diámetro real. Combinando esto con la cifra anterior, resulta que el diámetro de algunas estrellas son superior a la distancia de la Tierra al sol, es decir, cientos de veces superior al diámetro del sol.

Esta conclusión era absurda. No parecía tener ningún sentido que el universo contuviese muchos objetos grandes en los bordes, pero que en el centro hubiera un inmenso espacio vacío ocupado únicamente por un sol mucho más pequeño que ellos, seis planetas todavía más diminutos, y la luna, más pequeña aún. Por eso Brahe creyó que había demostrado científicamente y sin dejar lugar a dudas que Copérnico estaba equivocado: la Tierra está siempre a la misma distancia de las estrellas, pero el sol no.

Como otras observaciones suyas también desmentían en muchos puntos muchas teorías de Ptolomeo, pero concordaban bastante bien con otras de Copérnico, Brahe no tuvo más remedio que inventarse una explicación propia del movimiento de los planetas, que estaba de acuerdo con todas las observaciones y quedaba a medio camino entre las teorías de Ptolomeo y Copérnico.

Según Brahe, el sol y la luna dan vueltas a la Tierra, pero los cinco planetas dan vueltas al sol, esta teoría explica los movimientos de Marte igual de bien que las de Ptolomeo y Brahe, y además explica por qué las observaciones no revelan variaciones en la posición de las estrellas.

Kleper, colaborador de Brahe

Astrónomo alemán. Discípulo de Tycho, propone las leyes que describen el movimiento de los cuerpos celestes y da término, finalmente, a la aceptación de las ideas del paradigma pitagórico.

1a. Ley: Todos los planetas giran alrededor del Sol en órbitas elípticas, con el Sol en un foco.

2a. Ley: El radio vector (línea planeta-Sol) barre áreas iguales en tiempos iguales.

3a. Ley: Mientras más lejano un planeta, más tarda en completar su órbita.


PRINCIPALES TEÓRICOS:

-Copérnico















-Ptolomeo





















-Galileo Galilei




















-Brahe